¡Bienvenid@!

Tal vez usted es de aquellas personas que siendo niños -o aun de adulto- ha vivido en una familia de padres narcisistas [Ver más explicación]; o quizás es de aquellas personas que tiene o ha tenido en su vida (familia, trabajo, lugar de estudio, etc.) un encuentro o relación con un psicópata o un narcisista, un psicópata "compensado" o un sociópata violento [Ver más explicación]. Si usted intuye que es de alguna de aquellas personas, entonces ha llegado al lugar correcto.


Este blog le proveerá con información y links. Recolectaremos artículos que reflejan de mejor forma la historia y el estado del conocimiento de estos temas, así como material de investigación que esperamos sea útil en algunos asuntos que hasta ahora han permanecido en la oscuridad.


Este blog es la creación de un grupo de sobrevivientes, algunos de los cuales son profesionales en las áreas de la medicina, pero tenemos las intenciones de permanecer anónimos. No nos consideramos profesionales en psicología. Nuestra única intención es compartir nuestra investigación. Este blog no es acerca de nosotros, sino más bien, acerca de usted.


¿Es usted un sobreviviente de un encuentro o relación con un psicópata o narcisista? Está todavía esclavizado, comprometido en la lucha de vida o muerte?


Hay una salida.


Esperamos poder compartir con usted algunos de los secretos de escapar y sanar, de hacerse libres de esas características que hacen a los seres humanos normales víctimas ideales de personas con anomalías psicológicas que merodean nuestra sociedad; monstruos entre nosotros.


Una vez sabiendo lo que son, cuáles son sus debilidades y sus fortalezas, las técnicas que utilizan para paralizarle y drenarle de energía, una vez que sepa que no está loco/a y que sobre todo, no está solo/a, puede comenzar el proceso de vivir otra vez. ¡La mejor venganza es una vida buena y plenamente vivida!


Todo comienza con conocimiento; usted puede saber la Verdad, y la Verdad le hará libre.


http://psicopatia-narcisismo.blogspot.com/

NOTA IMPORTANTE: El equipo de este blog no necesariamente comparte ni promueve los puntos de vista y opiniones expresados en los artículos o comentarios publicados en este espacio. Nuestra única intención es compartir nuestra investigación y alentar a nuestros lectores a que también se informen acerca de los temas tratados, que lean sobre el tema en otras fuentes, y que busquen a un terapeuta si lo consideran necesario. Del mismo modo, nuestras opiniones no son más que eso, y rogamos no las tomen como un consejo profesional. Nada puede suplantarlo. Somos simples ciudadanos interesados en este tema, y no pretendemos tener todas las respuestas. Las estamos buscando, como muchos de ustedes. Para más información, los invitamos a leer Carta para nuestros lectores: próximos artículos

sábado, 14 de junio de 2008

Predadores: pederastas, violadores, y otros delincuentes sexuales. Quiénes son, cómo podemos protegernos a nosotros mismos y a nuestros hijos

Quisiéramos compartir un fragmento del libro de Anna C. Salter, Predators: Pedophiles, Rapists, and Other Sex Offenders: Who They Are, How We Can Protect Ourselves and Our Children, que no podemos dejar de recomendar. En su obra, la autora aborda una gran variedad de temas relacionados con nuestro blog y la información que deseamos que esté al alcance de todos.

El libro no está disponible en español, pero hemos hecho una breve traducción para quienes puedan llegar a procurárselo en inglés, si les interesa la lectura. Hemos presentado mucho material relativo a la psicopatía 'subclínica', por antes que nada, debemos advertirles acerca de la dura realidad que leerán a continuación. Trata, entre otras cosas, de un caso de abuso sexual, por lo que si usted no se siente preparado/a para leer este tipo de cosas, puede leer sólo el principio. Sin embargo, cabe mencionar que el libro representa una de los documentos de mayor seriedad disponibles en esta área, con información que toda mujer y padre o madre de familia deberían de tener si desean protegerse.

El texto comienza en un momento en que la autora analiza lo que comúnmente se cree en cuanto a la relación entre la verdad y el contacto visual:


...siga leyendo haciendo un click en el título...

Anna C. Salter, Ph.D.
Predators: Pedophiles, Rapists, and Other Sex Offenders: Who They Are, How We Can Protect Ourselves and Our Children (Predadores: pederastas, violadores, y otros delincuentes sexuales: Quiénes son, cómo podemos protegernos a nosotros mismos y a nuestros hijos)
Basic Books: 2004

Esta percepción está tan generalizada que me ha ocurrido imaginar que, inmediatamente después del nacimiento, las enfermeras deben tomar a los recién nacidos y murmurarles al oído: “El contacto visual. Es una señal de honestidad.”

[…]

El hombre que tengo enfrente de mí es un tipo común y corriente del sur [de los Estados Unidos], la clase de hombre con la que me crié y que me gusta. Si cabe, tengo una debilidad por el tipo de hombre sureño, que puede hacer de “Sam Ervin”; el abogado del sur que usa tirantes rojos en el tribunal, junto con sus botas de cowboy que tiene desde hace 25 años y que exagera un poco su acento cuando ve que se acerca el testigo experto del norte. Un “tramposo de alguna ciudad del norte” en el podio de los testigos mostrará el mismo interés focalizado que un ciervo en una cacería. Puedes pasar jornadas muy largas en el tribunal con hombres de tirantes rojos que comienzan diciéndote lo inteligente que eres y lo simples y tontos que son ellos.

Contemplo al hombre que tengo en frente. No estoy en el tribunal. Estoy en la prisión, y él no es un abogado sino un delincuente sexual, y le brillan los ojos mientras habla lentamente con su dulce acento sureño. Es alto, con principios de calvicie, y tiene una cara inocente (debo admitir que eso existe). […]

Mi compañero sureño sabe que el contacto visual está considerado como una señal de honestidad. Describe la manera en que se sale con la suya con cerca de 100 violaciones de adultos y niños en su historial.
“La actitud que adoptaba cuando trataba de convencer a alguien –a pesar de saber que estaba mintiendo– era la de mirarlos a los ojos, pero no fijaba la mirada en ellos. Fijar la mirada hace que la gente se sienta incómoda y eso tiende a alejarlos. Por lo que decidía no clavarles la mirada. Pero los miraba de tal manera que, usted sabe, “mire esta cara inocente. ¿Cómo podría creer que yo haya hecho algo así?” Ayuda tener un buen dominio del vocabulario cuando uno trata de explicarse de un modo fácil de entender. Bien vestido. Con gestos fluidos en las manos, sin ninguna actitud de ataque.”

“Es un todo. No es una sola cosa que uno pueda hacer. Es toda una combinación de cosas gesticuladas con el cuerpo, y cosas que dicen ‘Mira, te estoy diciendo la verdad, y no sé qué está tramando esta gente. No sé qué están tratando de probar, pero yo no he hecho nada de todo eso. No sé por qué están haciendo esto. Puedes verificar mis antecedentes. Tengo un buen historial. No he tenido nunca un problema como este. No sé qué está sucediendo. Estoy confundido.’[…]”

Como si estuviera leyéndome el pensamiento, se detiene: “No entiende esto, Anna, ¿no?”, dice. “Cree que cuando me preguntan si lo hice, es ahí que miento. Pero he estado mintiendo todos los días durante los últimos veinticinco años.”

El mentiroso entrenado: una categoría de mentiroso que es difícil de detectar aún para los expertos.

El problema es que, incluso cuando se está tratando con gente que no es mentirosa entrenada, como estudiantes universitarios que se han propuesto como voluntarios para el estudio de las mentiras, muchos observadores no son tan buenos para detectar un engaño como creen. La investigación muestra constantemente que la mayoría de la gente –incluso los grupos más profesionales, como la policía o los psicólogos– no tiene más que la capacidad para detectar el engaño que funciona al azar. Hacer cara o cruz con una moneda daría el mismo resultado.

“Si quieres negar algo, asegúrate de incluir una parte de verdad. Suena a algo verdadero, y hay elementos que lo son y pueden ser verificados. Y trata de equilibrarlo para que haya más verdad que mentiras. Para que cuando sea verificado, aun cuando se descubra la parte de mentira, haya más verdad que mentiras.”

Este hombre era tan astuto que una vez logró marcharse enfadado del tribunal en pleno juicio. Su hermana lo acusó de haberla violado y de haber acosado sexualmente a su hija el mismo día. El reaccionó como su hubiera sido una acusación ridícula. Le dijo al tribunal que en otra oportunidad su hermana ya había acusado de abuso a su tío. Que en su familia todos sabían que solía hacer acusaciones del estilo. Dijo que no iba a tolerar tal absurdidad, y se marchó. Nadie lo frenó, y nadie volvió a llamarlo jamás. Los cargos fueron desestimados. Hoy admite que ambos cargos eran verdaderos.

Su encanto y su forma de caer bien a la gente son sus armas.

La doble vida es una táctica poderosa. Tienen un modelo de conducta socialmente responsable en público que hace que la gente baje la guardia, y que haga oídos sordos a las revelaciones. La capacidad de encantar, de gustar, de irradiar sinceridad y honestidad es crucial para un mentiroso exitoso, y estos individuos se entrenan asiduamente.

“Ser agradable es una decisión”, escribe Gavin De Becker en The Gift of Fear (El don del miedo). Es una estrategia de interacción social; no es un rasgo de la personalidad.”

A pesar de las décadas de investigación que han demostrado que la gente no puede decir con certeza quién está mintiendo y quién no, la mayoría de las personas se consideran capaces de hacerlo. Hay algo tan fundamentalmente amenazante detrás de la noción de que no podemos saber con seguridad cuándo confiar o no en alguien, que es muy difícil que una persona –médicos, ciudadanos o incluso la policía– tome en serio tales resultados.

Observo con detenimiento la declaración de la niña que tengo enfrente de mí. Es un informe de un trabajador social, sobre un relato de una niña de cuatro años de la que su padre ha abusado sexualmente. […] [No incluimos los fragmentos del informe. Podrá hallarlos en el libro.]

Leo el informe detenidamente. Está muy detallado. Lo escrito son las palabras textuales de una niña, la descripción exacta. Está claro que ella sabe lo que es el sexo oral. No muestra ninguna señal de que la hayan entrenado a decirlo. ¿Pero por qué me envían este informe donde se han quitado todos los nombres de personas y toda la información identificativa?

Me entero de que este informe salió a la luz en medio de una disputa por la custodia de la niña. Papá era un hombre adinerado, de negocios, exitoso, muy respetado y apreciado. Mamá estaba internada en una unidad de drogadictos. Se me hunde el corazón. No importa cuán realista sea el informe, cuántas señales de credibilidad haya, cuán pocas señales de que la niña haya sido entrenada para que hable: en nuestro sistema judicial, los abogados están a la venta. En efecto, el dinero de Papá va a comprar abogados muy buenos. No está claro si Mamá tiene el dinero o la voluntad suficientes como para oponérsele. Y la niña: con suerte llegará a estar representada.
He pensado muchas veces que si alguna vez fuera acusada de haber cometido un crimen, preferiría tener un buen abogado a ser inocente.

Pero parece que el tribunal responde de forma apropiada y contrata a dos psicólogos independientes para que hagan una recomendación. Dos oportunidades independientes de obtener la verdad. Dos personas que no están de ningún lado y que pueden solicitar todo tipo de estudios, incluso la prueba del polígrafo, como parte de su toma de decisiones. Dos personas cuyo trabajo consiste en saber algo acerca del engaño y discernir la verdad de las mentiras.

Pero en lugar de eso, ambos psicólogos optan por lo que se llama una “evaluación interaccional”. Observan simplemente al padre interactuando con su hija, tratando de hallar señales de lazos afectivos, o, de lo contrario, miedo. Creen que si él abusó de ella, ella le tendrá miedo; y que si lo quiere, él es inocente.

No hay ninguna investigación ni teoría que apoye este método. Los delincuentes sexuales son notables por el vínculo afectivo que tienen con un hijo, y por cómo utilizan la relación para manipular al niño para que tenga relaciones sexuales con ellos. A eso se suma que el niño puede tener miedo por muchas razones diferentes; el hombre puede haber golpeado a su madre, pero es posible que nunca haya puesto las manos encima de ella, sexualmente o de otro modo. ¿Qué justificación existe para creer que uno puede adivinar en base a la interacción entre el niño y el supuesto culpable si el abuso ocurrió o no?

[…]

Uno de los evaluadores toma nota de lo siguiente: “las observaciones del padre y la niña indican una relación muy feliz, espontánea y positiva.” Salter escribe:
Suspiro. Como si esto tuviera que ver con algo. El hecho de que ella lo ame no significa que él sea inocente o culpable. Luego encuentro algo en los archivos del caso que me llama muchísimo la atención: “Es menester tomar en consideración que el Sr. Jones reconoció haber tenido una conducta sexualmente inapropiada con tres niños cuando era más joven de edad… Eran los hijos de la mujer con quien vivía en aquel entonces.”

Me sorprendo. Este psicólogo sabía que el padre ya lo había hecho antes (en circunstancias idénticas). Es una declaración condenatoria y de más está decir que el psicólogo debería tomarla seriamente. Pero no lo hace. Parece que el Sr. Jones es demasiado encantador, demasiado rico, demasiado respetado. A pesar de que admite ser un acosador de niños, ambos psicólogos recomiendan que se le otorgue la custodia completa a Papá.

Y la historia termina aquí, en muchos casos.

Pero, en esta oportunidad, el abogado del padre, tan convencido de que su cliente era inocente, lo envía a un polígrafo. Sé que creyó que era inocente porque lo envió a un muy buen polígrafo, no a uno a quien un abogado enviaría a un cliente que sabe culpable. Este polígrafo es un interrogador extremadamente bueno, y tiene una tasa de confesiones del 98%. Les dice a sus clientes:

“Ahora el problema con el polígrafo es que no puede distinguir la diferencia entre una gran mentira y una pequeña, y yo detestaría realmente que alguien jugara con un polígrafo por algo sin importancia. Así que si hay algo, cualquier cosa que desee decirme antes del polígrafo, ahora es el momento de hacerlo, así podemos acabar con esto.”

Siguiendo estas instrucciones, el polígrafo descubrió que el Sr. “Jones” tenía varias cosas para decir:

[...]

Se duchan y se tocan. A veces se masturba y alienta a la niña para que lo “asista”, diciendo que es “educativo” para ella. Duermen juntos desnudos y “a veces pasan cosas”. Este hombre compró un vibrador para su hija de cuatro años. Y más cosas por el estilo.

Todas estas confesiones fueron hechas antes del polígrafo. Lo sorprendente es que no pasó la prueba del polígrafo porque estaba ocultando información sobre el sexo oral con su hija.

En el archivo encuentro una nota del polígrafo escrita a mano. Envió un fax del informe al abogado del padre. Era un polígrafo privado, después de todo, solicitado por el abogado del padre y no uno requerido por evaluadores independientes (aunque podrían haberlo solicitado). A los cinco minutos de haber enviado el fax, suena el teléfono. “He trabajado con usted durante veinte años”, le dice el abogado. “Espero no tener que recordarle lo que significa la comunicación privilegiada”.

Lo que la comunicación privilegiada significa es que este informe quedó como secreto profesional entre el abogado y el cliente, y por lo tanto fue suprimido. Lo que significa es que el abogado del padre no tenía ninguna obligación de dar a conocer el informe en el tribunal, y, por ley, el polígrafo no podía hacerlo tampoco.

Lo que significa es que los únicos informes que el tribunal vio en este caso fueron los de los dos psicólogos que pensaron que entrevistándolo podrían descubrir si el padre estaba mintiendo, y que podían decir si la niña había sufrido de un abuso viendo si amaba a su padre. Lo que significa es que, en 1996, el padre obtuvo la custodia completa de la niña, y ella permanece con él desde ese entonces.

El polígrafo, angustiado por el resultado, me envió el caso después de haber quitado los nombres verdaderos, con la esperanza de que yo pudiera utilizarlo con “fines educacionales.”

El Sr. Jones era un miembro muy respetado de la sociedad, con una esposa loca. ¡Y era tan sincero! Estaba claro que la niña lo adoraba. Es muy poco probable que un hombre así fuera un acosador de niños, ¿verdad?

Otro caso similar tiene un informe sobre el padre:
Dado que el padre negó las acusaciones, es difícil determinar la identidad del culpable. A favor de la honestidad del padre […] fue muy directo durante la entrevista y los procedimientos de examinación. Por ejemplo, reconoció tener dificultades con sus relaciones sexuales en ese momento, y admitió abiertamente que tenía un posible problema con el alcohol. […]

[…]

En lugar de concluir que el hombre tenía talento para crear una máscara, el psicólogo concluyó que no era brutal, violento ni un violador en serie. Afortunadamente, había muchas pruebas de que sí lo era, y fue condenado. En este caso, el tribunal acertó en su juicio a pesar de que el psicólogo estuviera en la luna.

En otro caso, un psicólogo muy famoso evaluó a un bebé de tres meses con marcas de mordeduras en todo su pequeño cuerpo. Sólo dos personas podían haber infligido las marcas en ese periodo de tiempo específico: sus padres. Las sospechas estaban volcadas más que nada en el padre. La psicóloga a quien se le solicitó evaluarlo hizo un reporte acerca de la ternura con la cual él sonaba la nariz de su bebé en la evaluación, y de lo cuidadosamente que lo llevaba en brazos. Basándose en el comportamiento del hombre durante la entrevista, ella lo exoneró y recomendó que los padres conservaran la custodia. Dos años más tarde, el padre mató al bebé.

A continuación Anna C. Salter hace referencia a ciertos apuntes de Michael DeBardeleben, un sádico que guardaba numerosas anotaciones de sus explotaciones. Entre estas notas encontramos lo que representa para él la receta de una relación:
Un hombre tiene que estar consciente de todo lo siguiente:

- Obtener su satisfacción en un estadío temprano de la relación,

- aislar a su pareja del contacto con los demás,

- no dejar que tome ninguna decisión,

- no permitir que adquiera ninguna habilidad (trabajar, manejar, habilidades sociales, etc.),

- no dejar que tenga nada en su poder (cuentas bancarias, propiedad, información-material para chantaje),

- no confiar en ella completamente,

- no “iluminarla” con conocimiento (especialmente relacionado con la psicología),

- recordarle siempre que la relación es pasajera, y mejor estar preparado para “cortar” antes de que ella tome la iniciativa,

- definir el “precio” de la relación a un nivel más alto de lo necesario al principio: látigo, infidelidad, humillación extrema- y después reducirlo gradualmente para mantenerlo a un nivel adecuado,

-buscar activamente una “nueva” compañera cuando ella comienza a dar señales de rebelión,

-hacerla más dependiente: ¿drogas? Vivir en una zona rural. Sin teléfono (o al menos que esté oculto-para mi uso personal nada más), sin licencia de conducir, sin libros (excepto los del género fantástico), sin ropa fina, sin doctores,

-no mostrar debilidad, culpa ni inseguridad.

Las personas se aferran a ilusiones acerca de sí mismas, acerca del control que tienen sobre su destino, y acerca la benevolencia de este mundo. Y como bien dice Anna C. Salter, “las ilusiones son susceptibles al impacto del trauma, que hace pedazos a estos individuos dejándoles un mundo desolado cuando despiertan”. Pensar que el bien está en todas las personas de este mundo nos vuelve susceptibles a las tácticas de los psicópatas.
Una vecina se sienta en mi cocina. “Yo elijo creer que existe el bien en cada persona”, me dice, “porque de lo contrario sufriría consecuencias no deseadas en mi vida. Siento una apertura hacia los otros que no tendría si no creyera que existe el bien en todo el mundo.”

Quiero mucho a esta mujer y me preocupo por ella. Lo que está diciendo suena ingenuo, o peor aun, peligroso. Pero no es ninguna ingenua o tonta. Es, de hecho, una de esas personas de las que el mundo necesita más. […]

Le contesto honestamente, recordando entrevistas que he tenido con violadores, pedófilos, sadistas y psicópatas y que fui acumulando, que ahora resuenan como campanas discordantes en mi cabeza. “Serás almuerzo”, le digo, “en un ambiente carcelario. Los psicópatas te verán venir. Adivinarán rápidamente lo que quieres ver y te lo darán. Antes de que te des cuenta, te estarán hablando de valores espirituales y de la pobreza en el mundo.” El problema es, por supuesto -y ambas lo sabemos-, que el tipo de gente que existe en prisión, existe también afuera de la cárcel. […]

El mundo es un lugar apestoso

Escuche la filosofía de la Nueva Era, y descubrirá algo impresionante: consiste casi en su totalidad en creencias de que el mundo es controlable y bueno. Nos dice que todos tenemos un ángel guardián que nos cuida. […] Los sucesos malos en nuestras vidas ocurren simplemente para enseñarnos lecciones kármicas. Este es seguramente el mejor de todos los mundos posibles. De hecho, no tenemos absolutamente ningún problema que no pueda solucionarse si nos sintonizamos con un grado elevado de energía […]

¿Pero cómo le digo eso a mis clientes que fueron violadas(os) y molestados(as) cuando eran niños(as); a aquellos que fueron víctimas de violencia doméstica; y sobre todo, a aquellos cuyos hijos fueron secuestrados o asesinados?[...]

Lo que es catalogado como “Nueva Era” data realmente de tiempos remotos. Las personas siempre han querido sentirse seguras en este mundo y rechazar la tenebrosa realidad de que todos tenemos la misma chance de morir y que el momento en que llega no parece tener nada que ver con el bien. […]

El impacto del trauma

Es más fácil aferrarse a ilusiones positivas si nuestras vidas se desarrollan razonablemente bien -por lo que quiero decir que nada terrible está sucediendo. […] Seguramente, los traumas de otras personas rara vez nos devastan, a pesar del hecho de que estamos instantáneamente expuestos a cada guerra, hambruna, terremoto, ataque de tiburón, y asesino en serie que ande rondando por el mundo. Sin embargo, a pesar del bombardeo diario de malas noticias, mantenemos nuestra sensación personal de invulnerabilidad y seguridad. Algo en nosotros mismos cree que todas esas cosas terribles sucederán allá afuera, a alguien más, pero no a nosotros. Una valoración lógica de nuestra vulnerabilidad al trauma puede tener lugar en nuestra mente pero no en nuestros corazones.

En fin, un niño que se siente lo suficientemente seguro, amado y protegido crece siendo un adulto con ilusiones positivas, alguien que espera estar seguro, a pesar de todo lo que él o ella ve a su alrededor. No se necesita una niñez perfecta, sino que basta con una ausencia de trauma arrollador.

¿Pero qué sucede cuando un adulto se ve más tarde expuesto a un evento traumático muy serio […] [ejemplos de sucesos traumáticos]? [Nuestra] percepción del mundo puede cambiar dramáticamente, y las ilusiones positivas destrozan ante la severa exposición, o trauma personal.

Mi primera exposición al tema de ilusiones positivas vino cuando supe lo que un trauma severo había generado en la gente normal y cómo ésta se había sentido con respecto al mundo. […] Mi experiencia en esta área comenzó con un niño llamado Jonathan.

Jonathan no parecía destinado a vivir una niñez traumática. […] Pero su niñez dio un giro repentino después de que su hermana menor y él comenzaran a ir a una guardería local cuya directora tenía un hijo adolescente que abusaba sexualmente de los niños. […] Jonathan no solo fue sexualmente abusado por ambos ofensores sino que además lo obligaron a mirar cómo abusaban a su hermana menor y a abusarla él mismo mientras ellos los miraban. […]

Durante el tratamiento, yo sabía que este niño estaba avergonzado y se sentía culpable de haber abusado de su hermana. Comprendía también que estaba asustado de los ofensores, y que se disociaba para alejarse de todo el desorden psicológico. Pero lo que no sabía era que toda su manera del ver el mundo había cambiado. Había pasado de esperar cosas buenas del mundo a sentirse, como él mismo dijo, que no existía nada semejante a la buena suerte, sino sólo lo malo. Lejos de sentirse seguro e invulnerable, él no creía poder sobrevivir hasta la edad adulta. […]

Mi cliente había desarrollado lo que ahora denomino una visión del mundo basada en el trauma.

La opción que nos queda es ver este mundo lo más objetivamente posible, a fin de que nuestras ilusiones y subjetividad no nos vuelvan susceptibles al trauma de la psicopatía.

Por último, veamos qué dice
Gavin de Becker en el prólogo de esta obra:
"El abuso sexual consituye un grave problema, en especial para los jóvenes. Gracias a Dios, mis hijos todavía no hay llegado a esa etapa."

Lo siento -dice la realidad-, el abuso sexual ocurre con más frecuencia a partir de los tres años.

"Bueno, claro, si hay homosexuales en el entorno de los niños existe ese riesgo."

Lo siento -dice la realidad-, la mayor cantidad de casos de abuso sexual se dan en hombres heterosexuales.

"Sí, bueno, pero en nuestro vecindario no existe esa clase de individuo perverso."

Lo siento - dice la realidad-, pero ese tipo de perverso sí vive en tu vecindario. El Departamento de Justicia estima que, en promedio,
en los Estados Unidos existe un abusador de niños por cada kilómetro y medio cuadrado.

"Bueno, pero al menos la policía sabe quiénes son."

Eso es poco probable -dice la realidad-, ya que en promedio, cada abusador de niños tiene entre 50 y 150 víctimas antes de que lo arresten siquiera (y aun más después de haber sido arrestado).

Una vez que ya no poseen más defensas contra la realidad, algunos padres se vuelcan en la resignación, dejando de asumir literalmente todo tipo de responsabilidad: "Y bien, de todos modos no hay nada que uno pueda hacer al respecto." Este fatalismo desproporcionado se convierte en un elemento fatal para algunos niños.

Otra frase muy comunmente pronunciada por aquellos que niegan el peligro de abuso sexual es la siguiente: "Bueno, los niños son fuertes. Cuando algo malo les sucede, se se recuperan."

De ninguna manera, -dice la realidad-. Los niños no se recuperan. Se ajustan a la situación, la ocultan, la reprimen, y algunas veces la aceptan y continúan con su vida, pero no se recuperan.

No permitamos esta injusticia. Con conocimiento y los ojos bien abiertos podremos protegernos y proteger a quienes lo necesiten.


5 comentarios:

Anónimo dijo...

orales buen blog
espero t suscribas al mio
jajajaja
salu2s

Anónimo dijo...

Muy buena informacion gracias por comprtirla... los procesos legales atrofian mucho el poder proteger a los ninos. Y como dato interesamnte en Australia hay mucha pedofilia y solo el 5% de los casos llegan a la carcel, porque los procesos legales dejan muchos oyos en las cortes.

Anónimo dijo...

Es la primera vez que leo sobre la nueva forma de ver el mundo cuando un adulto que creció sano enfrenta un shock o trauma de abuso sexual ejercido por un psicópata a un niño allegado. Yo soy ese adulto al que se refieren. Mi idea de Dios, mi fe a Jesús, mi positivismo, mi alegría de vivir, la fe que tenía por las personas se ha muerto, porque siento que cada persona que pasa es como una pistola con tambor cargado jugando a la ruleta rusa, HAY UN PSICOPATA suelto y quizás la persona que más amabas por más de 30 años sea un PSICOPATA. Para mí es un hecho y una realidad. Nada lo puede negar, es acto irreversible, aunque me arrancara brazos y piernas, ojos y cabellos, esa realidad no cambiará. MADRES cuiden a sus hijos de sus propios PADRES.

Anónimo dijo...

Anónimo, siento mucho por lo que estás pasando...y me atrevo a decir que lo siento porque creo estar en la misma situación...después de amar a mi esposo por mas de 20 años, creo también que es un PSICOPATA....lo he ido descubriebndo en varias cosas, pero aún estoy en silencio para que el no reaccione...mi temor esw que dañe a nuestro hijo...Como te diste cuenta tu? Cuales fueron las señales? Tengo miedo...quizá el mismo miedo y enojo por el que tu estas pasando.

Anónimo dijo...

Las personas abusadas desde niños nunca nos recuperamos, aprendemos a vivir con el dolor... Yo fui abusada sexualmente cuando tenia 9 años por un primo hasta la edad de 13 años, fui abusada físicamente, psicológicamente, verbalmente, etc por mis padres, una tía y todo al que se le diera la gana. Ahora en día me reprimo, sufro problemas de auto estima y me encierro en mi casa, no me gusta tener amistades, odio la sociedad, me auto compadezco y lloro a solas. Tengo mucha rabia por dentro, suelo escribir para aliviar mi dolor, no tengo pareja, los que he tenido me han abusado y otros solo han sacado beneficios de mi... Toda la gente solo busca aprovecharse. He intentado suicidarme 2 veces antes y he tenido pensamientos de quitarme la vida, pero luego me retracto y aunque vivo deseando morir. Me siento cansada de vivir y de no ser útil para nadie. Jamás recibí amor de nadie, pero yo si soy capaz de amar he amado tantas veces, pero nadie es capaz de amarme todos me abandonan, me llaman loca, no sé, creo que todo esto que hoy vivo es a consecuencia de mi vida infantil. Ver tanta violencia y sentirla tambien, vivir bajo un régimen de miedo y obediencia y pobreza extrema. Con los años he ido tratando de salir de todo ese dolor que me invade por dentro, pero no puedo... Cuando duermo tengo pesadillas, no confió en la gente hay días que no quiero ni levantarme de mi cama, no quiero salir, no quiero que nadie me hable, no quiero mirar ni la luz del día, me siento enferma y no tengo nada. Siento que me estoy dejando morir y cuando salgo de casa lo hago necesariamente por alguna razón.Las personas abusadas difícilmente sanamos acabe con el abuso de mis padres al huir de mi país y atravesar la frontera llegue a USA, me case y fue un total fracaso otra vez me abusaron, logre con mucho esfuerzo salir de ese hombre, me divorcie quede con 3 niños a los que amo y temo que sufran, los protejo quizá demasiado. Por ellos es que aun estoy viva, pero desde mi divorcio no consigo hacer nada, no sé como salir adelante, no encuentro la puerta para ayudarme dependo del cheque de mi ex esposo y además tengo que soportarlo antes cada mes llegar a mi casa y quedarse todo el fin de semana allí, hoy cada semana y se instala en mi cuarto y en mi cama reclama aun derechos que ya no tiene. No tenemos sexo desde antes de mi divorcio porque me niego hacerlo pero odio como insiste y me toca me manosea por toda la casa yo no puedo librarme de él, él no se va ya no me maltrata, ahora soy yo la que le digo cosas, pero él se niega a dejarme y yo no lo amo, nunca lo ame, ese hombre me enferma y me hace depende de él, no puedo salir de todo este rol los niños aman a su padre y me hacen sentirme culpable si él se va, he tenido problemas con mis niños en base a eso, ellos me culpan de todo con referente a su padre, que si se va, que si no les llama, que si no les envía dinero, todo para ellos es mi culpa porque él les dice que yo no lo quiero por eso él actúa así. Estoy cansada de vivir a veces solo quisiera cerrar mis ojos y hundirme en una paz eterna entre mis sueños y no volver jamás de ese profundo sueño... pero ese día nunca llega. Perdón por esta letras tan largas, pero es la única manera que puedo sacar mis frustraciones y dolores escribiendo. Gracias por su atención, les saluda Karol